Salvar el fuego

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Salvar el fuego

Guillermo Arriaga

Premio  Alfaguara 2020

La novela incomoda, molesta, enrojece, hace reír, pero sobre todo cuestiona y ese cúmulo de sensaciones solo lo puede producir una buena novela.  La buena literatura, para mi gusto, es aquella que refleja el mundo y la sociedad en la que vivimos, la que ayuda a construir historia, identidad, memoria o consciencia colectiva y también aquella que se lanza al ruedo sin tapujos y despojada de máscaras que provienen del constructo social. Destaca la tradicional tensión entre el amor verdadero platónico y la ética aristotélica. Adicionalmente, reclama y satiriza la conquista, pero al mismo tiempo ridiculiza las posiciones políticas que niegan el multiculturalismo y el mestizaje. Rescata el costumbrismo, el lenguaje coloquial y la problemática social que implican el narcotráfico y las diferencias de clases sociales.

Desde el punto de vista formal, se siente una narración muy visual y cinematográfica. Al igual que las películas Amores perros, Babel y 21 gramos, el autor logra, a partir de una prosa original, presentar una realidad que al igual que la vida moderna se encadena con pequeños momentos. También se nutre de la exageración y la hipérbole para destacar los temas centrales. Es dinámica y su lectura es muy fluida. El complemento ideal es la producción de Audible en donde las voces narrativas fortalecen la contundencia del discurso y enriquecen la experiencia de lectura. La riqueza lingüística, la expresión coloquial y los recursos narrativos se destacan. Su forma de narrar sin tapujos también muestra la manera cómo la sociedad está amarrada dentro de su propio discurso.

Análisis narrativo

Título

El título hace alusión al momento en el que el protagonista siente la necesidad de regresar por sus escritos o huir de la prisión. Elige salvar el fuego, que es la metáfora de la pasión y el símbolo del amor que siente por Marina.

Epígrafe de Jean Cocteau: Si el fuego quemara mi casa ¿qué salvaría? Salvaría el fuego.

La cita: “JC ve la chanza real de fugarse. Las manadas son incontenibles. Siente el impulso de correr a su lado. Se detiene. Su obra. Se encuentra arriba bajo su catre en la oscuridad. ¿Vale la pena regresar por ella? La chusma puede usar las cuartillas para prender fuego. ¿No es para eso una obra: para prender fuego? «Si mi casa se quemara y solo pudiera salvar una cosa ¿qué salvaría?» El fuego, el fuego, el fuego. Es ahora o nunca, José Cuauhtémoc. Marina está allá afuera, pendejo. Fuego. Fuego. Fuego”. (579)

Voz narrativa

La novela se caracteriza por la presencia de diversas voces narrativas. Radicalmente diferentes la una de la otra.

  • Primera: la voz de Marina en primera persona, que cuenta los hechos desde su propia perspectiva. Ejemplo: «Si precisara elegir el momento que transformó mi vida, ese sería cuando Hñector nos invitó a pasar el día en su casa en Tepoztlán» (15).
  • Segunda: la voz de Francisco en segunda persona, que le narra a su padre muerto. El lector se dará cuenta, al final de la novela, que le habla también desde la muerte al estilo rulfiano (recordemos a Pedro Páramo y las conversaciones entre los muertos: vida corpórea después de la muerte). En ese sentido, esta voz narrativa también se convierte en un motivo o recurso narratológico. Ejemplo: «Ceferino, cuéntame, ¿de qué hablaban cuando tú y mi mamá se quedaban a solas? […]» (303)
  • Tercera: la voz omnisciente que narra lo que le acontece a José Cuauhtémoc (“JC”) después de salir de la prisión y hasta el final de la novela. Sin embargo, esta voz narrativa, por momentos presenta perspectivas exclusivas. Por ejemplo, lo que siente y piensa JC o el Máquinas.
  • Tercera y primera: las narraciones de los presos alternan entre la primera y la tercera ya que son relatos insertos dentro de la novela marco.

Temas

  • La tensión entre la moral y la pasión (pistas en los epígrafes)

Este tema ha sido tradicional en la literatura. Aristóteles en su Ética plantea que la virtud más importante es aquella que se refiere al lado racional del hombre. Por su parte, Platón es el punto de partida del concepto del amor fuera del mundo terrenal, un amor imposible que solo existe en el mundo de las ideas. Dante, por ejemplo, desarrolla esta idea en la Comedia en el canto V del Infierno: en el círculo en el que se encuentran Francesca y Paolo, aquellos amantes míticos que fueron condenados a muerte. Paolo se enamoró de Francesca, la esposa de su hermano. Dante, dentro de sus preceptos cristianos los condena al infierno, pero al mismo tiempo entiende su pasión y se compadece de su amor. Esta misma idea es constante: De Troyes: Lazarote y Ginebra; Tristán e Iséo… y muchas más parejas icónicas del amor.

  • La corrupción: el mal de la humanidad a lo largo de la historia. Un problema muy presente en el México actual.
  • El machismo: la necesidad de poseer a la mujer como un objeto. El Máquinas no para hasta vengarse. El padre de JC maltrata a su esposa por blanca y española: la desprecia por mujer y abusa de ella sexualmente por controlarla.
  • El arte y la creación: se cuestiona el problema estético del arte y la creación, tanto en la escritura como en la danza. «[…] los rebeldes son pivotes de la creatividad» (575).
  • El narcotráfico: el mal de finales del siglo XX y el siglo XXI. La lucha contra este mal ha fallado. La novela pone de presente la iniquidad de esta lucha.
  • Las clases sociales: uno de los principales detonantes del inconformismo social es precisamente la diferencia de clases sociales. El autor muestra, no cuenta.
  • El amor: según el mismo autor en una entrevista este es el tema fundamental de la novela. Es la idea que desata los principales cuestionamientos. ¿Existe el amor verdadero? ¿Vale la pena dejar la familia ideal, según el imaginario colectivo, por el amor?
  • La conquista: «Para los morros flacos y desnutridos, esta era una oportunidad de oro para despojarse de la etiqueta de excremento. Lo harían por la causa comín de la orfandad. Muchos de ellos indígena, vengarían siglos de oprobio» (431)

Motivos

  • El juego cronológico que se mencionó en el contexto espacial le da suspenso y ritmo y actúa como recurso narrativo.
  • La narración circular: P 13 – 646
  • La hipérbole: la exageración, pero siempre dentro de un ámbito muy realista.
  • Lo grotesco: lo utiliza para incomodar y producir sensaciones encontradas. Este recurso se ha usado desde hace mucho en la literatura, pero tal vez uno de los pioneros es Rabelais en el siglo XVI con Gargantúa y Pantagruel, que presenta lo vulgar para mostrar temas muy humanos. Sin embargo, justamente lo que parece querer expresar el autor, es que ciertas situaciones incomodan por meros tapujos sociales. Ejemplo: escenas de sexo e intimidad.
  • La metáfora: a lo largo de la narración se encuentran expresiones metafóricas: «Le faltaba poco para llegar a safe» (570). «¿Para que ganar energías si la mitad de los presos languidecerían en la cárcel hasta convertirse en lonche para los gusanos?» (195).
  • El humor: utiliza el humor a partir del lenguaje coloquial
  • El lenguaje: es uno de los motivos más poderosos que dotan de realismo a la narración y resaltan la mexicanidad.

«En prisiones segundonas como el Oriente, a veces caían tipejos que le sabían al trutrú de las movidas grandes: a quién secuestrar, con qué empresas lavar la lana, los bancos más facilitos de robar, los lugares más porosos de la frontera para pasar merca, los gun shows texanos, donde se conseguían las armas más baratas, con qué colombianos o bolivianos hacer biznes, quiénes regenteaban las mejores putas rusas, eslovacas y ucranianas, qué político le cubría a uno las espaldas y demás linduras» (283).

  • Anglicismos: se mezclan con el lenguaje de la calle: «Guelcome bak libertli» (163); «El gut teist de Pedro» (212).
  • Los sinónimos: para cada situación hay varias palabras: cárcel, guandoca, lata de sardinas… «Era de acero: de a cero, de nada, de niente, ni mais, nones, ni un quinto. Cero. De acero» (216).
  • La metaliteratura: los relatos dentro de la novela. Hay dos niveles narrativos, el de JC y Marina que se complementa con el de Francisco y el de los relatos de los presos.
  • Cambios de letra con los relatos de los presos.
  • Las referencias literarias (directas o indirectas): Aristóteles, Platón, Dante, Cervantes, García Márquez, Juan Rulfo, Duvignac, D.H. Lawrence, Conrad, Nietzsche…
  • Juego visual: Expresa una imagen con palabras sueltas. No frases: «Gritan. Disparan. Huyen. Atacan. Lloran. Gimen. Acuchillan. Golpean […]» (577)
  • La sátira y ridiculización: «Pero el Máquinas no era pollito y no enprendería la graciosa huida. Buscaría aliarse al cartel de los Otros-Otros-Otros-Otros» (407)
  • Latinazgos: sine qua non, motu proprio…

Símbolos

  • La chingada: como símbolo del oprobio de la conquista. La Malinche fue violada, chingada porque además se fue con Hernán Cortés. Traicionó a su pueblo. Es una alegoría presente de manera constante en la mexicanidad.
  • La droga y la dificultad en la lucha contra el narcotráfico por las implicaciones sociales y monetarias de un mercado tan demandado.
  • Las lecciones de los niños de Marina (esgrima, equitación, baile…) es casi una ridiculización de las diferencias de clases.
  • La prisión física y mental. JC está tras las rejas, Francisco es prisionero de su pasado y del maltrato de su padre. De hecho, el sentimiento hacia su madre es una reacción de protección del abuso del padre.
  • El lenguaje (incluso en el pensamiento) como símbolo de las diferencias sociales.
  • El blanco y el negro. JC es hijo de indígena, pero es blanco y de ojos claros; Marina es blanca y de ojos claros; Francisco es moreno… El juego simbólico racial es permanente a lo largo de la narración.
  • El sexo como símbolo de intimidad, de amor, pero también de dominio y control del macho.
  • Los apodos como símbolo del hampa: El Rubio, el Máquinas, el Rólex, el Carnes, el Camotito…

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