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Historia de la literatura: la novela y el mundo

La jácara literaria Artículos publicados por Mónica Acebedo

Introducción

En esta Historia de la Literatura empezamos un nuevo capítulo con la intención de recopilar escritores y escritoras que a lo largo de la historia se han atrevido a romper patrones culturales y lo han hecho a través de sus plumas. Personas que directa o indirectamente han escrito y publicado en contra de los sistemas políticos, religiosos y sociales. Autores que deciden poner por escrito lo que pertenecía a la tradición oral; autoras que a pesar de ser mujeres y pertenecer a sistemas patriarcales, se atreven a escribir; hombres y mujeres que desafían el mandato religioso y escriben más allá de lo que deberían; gente que ha dibujado e interpretado el mundo sin importar el régimen prestablecido y cuyas obras han marcado un referente en la historia de la literatura.

El tambor de hojalata: una protesta contra la memoria colectiva

El tambor de hojalata del alemán Günter Grass (1927-2015), ganador del Premio Nobel de literatura en 1999, es una novela publicada en 1959, que refleja una faceta del mundo controvertida y sugestiva: la formación de los individuos a partir de los sucesos políticos y bélicos. La historia de un niño que no se separa de su tambor de hojalata y que toma la decisión de no crecer, tal vez, por efectos de lo que los adultos dejaron después de la Segunda Guerra Mundial bajo el régimen del nazismo es el eje argumental de la novela. Y si bien se podría situar en varias de las categorías de esta sección de “La novela y el mundo”, como, por ejemplo, “La ruptura del orden: la guerra”, considero que la que más se adecua es la de “Economía y sociedad: formación social”, porque, precisamente, lo que nos muestra la novela es como la enseñanza se convierte en un mecanismo de socialización política.

El gran Gatsby: una necrología de los años veinte


Esta nueva entrega de examina la obra de Francis Scott Fitzgerald, El gran Gatsby, y su retrato de una sociedad marcada por el dinero, el derroche y las diferencias sociales. La novela es también la expresión de las fisuras del mundo moderno y una mirada al sueño americano.
Francis Scott Fitzgerald (1896-1940) fue uno de los escritores más representativos de la literatura estadounidense del siglo XX junto con John Steinbeck (1902-1968), William Faulkner (1897-1962), John DosPasos (1896-1970) o Theodor Dreiser (1871-1945). Estos autores, entre otros, retrataron la sociedad norteamericana de la primera parte del siglo XX. Por ejemplo, Steinbeck dio cuenta de las catastróficas consecuencias de la crisis de los años veinte y treinta en el Oeste, y las migraciones masivas a California de las personas de las grandes planicies que quedaron en la ruina (“Las uvas de la ira” en 1939).

“La madre”: la gnosis de la revolución rusa

Se trata de una obra inspirada en hechos reales: el arresto de unas personas luego de la celebración del 1.° de mayo en 1902 y el juicio que terminó en condena y deportación a Siberia. Llamada también “manual para la revolución”, se debate entre la novela, la historia y el ensayo social, reflejando el descontento de la población rusa después del fracaso de la revolución de 1905. Rafael Cañete Fuillerart se refiere a la obra así: “‘La madre’ es una novela crucial por su especial ubicación espacial e histórica —Rusia y los años de fermentación y desarrollo de la revolución socialista— y por responder a novedosas inquietudes políticas y sociales que surgen en un espacio y un tiempo determinados. ‘La madre’, por ejemplo, es la primera novela que tiene como protagonistas a unos obreros revolucionarios, cuyo objetivo vital es precisamente el triunfo de la revolución socialista”.

Germinal: la novela de la rebelión obrera

“Germinal” de Émile Zola (1840-1902), publicada por entregas, primero en el diario cultural “Gil Blas” entre 1884 y 1885 y completa en 1885, es uno de los mejores ejemplos de la novela social. Abarca temas como la condición de los obreros, la lucha de clases, la huelga, el desempleo, el hambre, el determinismo social, el capitalismo y la esperanza de la revolución. Es el volumen decimotercero de la serie de Los Rougon-Macquart: historia natural y social de una familia durante el Segundo Imperio (veinte novelas publicadas entre 1871 y 1893 que narran la historia de una misma familia durante cinco generaciones).

Lo que la literatura puede enseñar sobre nuestra vida en sociedad

Lo que la literatura puede enseñar sobre nuestra vida en sociedad: En la sección “La novela y el mundo” arrancamos con una nueva etapa en la que haremos referencia a una categoría tan amplia como compleja: “Economía y sociedad”. La intención es utilizar algunas novelas que ejemplifiquen la interacción de las personas en la sociedad. Dentro de esta extensa selección caben: sistemas económicos; clases sociales; el dinero; la educación y la transmisión de conocimientos; las costumbres y la cultura; así como la ciudad y el campo; o la eterna dicotomía entre civilización y barbarie.

La tragedia del poder en “Todos los hombres del rey”

Uno de los libros más controversiales de la literatura norteamericana del siglo XX es Todos los hombres del rey (“All the King’s Men”), del norteamericano, Robert Penn Warren (1905-1989), publicado en 1946 y ganador del premio Pulitzer en 1947. Se trata de una novela que refleja con precisión la política, la corrupción, la historia del estado de Luisiana y del sur estadounidense. Pero sobre todo, se centra en la relación de los seres humanos con el poder: el concepto, las actitudes morales frente a su ejercicio, la imposibilidad de permanecer al margen y la propensión constante a la arbitrariedad de los gobernantes.

Poder y política en “Yo, Claudio” de Robert Graves

“Yo, Claudio”, del inglés Robert Graves, fue publicada en 1934 como la primera parte de un díptico (“Yo, Claudio” y “Claudio, el dios y su esposa Mesalina”). Se trata de un relato narrado por Claudio, cuarto emperador romano de la dinastía Julio-Claudia (Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón), quien gobernó desde el año 41 hasta el 54 d.C. El autor se vale de la política, la familia, la religión, el sexo, la violencia, el lenguaje y la memoria para explicar el funcionamiento del poder. Pero no se limita a contar la vida de los gobernantes de la dinastía, sino que reconstruye una época fundamental para entender la historia, ya que sugiere el poder monárquico como un ecosistema moral, económico, cultural y simbólico contradictorio, y, además, como un drama familiar.

“El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad: poder sin límites

“El corazón de las tinieblas” (1899) de Joseph Conrad (1857-1924) es uno de los mejores ejemplos de la novela como género idóneo para reflejar las complejidades de la condición humana y la forma como el ejercicio del poder desprovisto de controles sociales, políticos o morales se convierte en un descenso a los infiernos. El tema de “civilización” como aquella intención colonizadora y purificadora de una cultura que se cree superior frente al salvajismo o “barbarie” es el eje de la narración, pero va mucho más allá: el poder produce la ilusión de superioridad.

Poder y política en la novela “1984”: el símbolo del totalitarismo

“1984” fue publicada en 1949, una fecha compleja para un mundo que quedó dividido y agotado por las guerras mundiales. Era, además, el comienzo de la Guerra Fría.

“Big Brother” (“Gran Hermano”) es quien todo lo observa, escucha a través de una telepantalla. Juzga, aunque no se puede ver, es invisible y su poder no tiene límites. El Estado y su vigilancia permanente llega hasta las esferas más íntimas de las personas, incluida la sexual, y alcanza también los pensamientos recónditos y el subconsciente. La tecnología y la necesidad de control crean una observancia universal en los aspectos de la vida de los individuos que componen la sociedad.

La hipocresía del poder político “Hadji Murat”, de León Tolstói

Harold Bloom se refirió así a “Hadji Murat”, de León Tolstói (1828-1910), la novela corta escrita por el autor ruso entre 1896 y 1904, y publicada póstumamente en 1912: “Para mí representa lo sublime en la prosa de ficción, y lo considero el mejor relato del mundo, o al menos el mejor que he leído (…). Un examen detallado demuestra que es la obra que convierte a Tolstói en el más canónico de todos los escritores del XIX, una figura casi solitaria en la era inmensamente prolífica del arte democrático”

Poder y política en “Facundo”, de Domingo Faustino Sarmiento

Facundo (1845), del argentino Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888), es el primer ejemplo con el que quiero comenzar esta reflexión sobre poder y política en la novela. Publicada cuando su autor estaba exiliado en Chile, es una narración híbrida que combina periodismo, novela, biografía y ensayo. A través de una destilación cuidadosa del lenguaje, Sarmiento reflexiona sobre por qué Argentina estaba condenada al caudillismo, a la violencia y a la marginalidad después de la independencia. Se centra en la figura de Juan Facundo Quiroga (1788-1835), famoso, cruel y despiadado caudillo que abogaba por el federalismo. También describe la geografía y la historia argentinas y el futuro que le espera. Es una biografía pensada como historia de las guerras civiles. Es decir, es una historia de la revolución argentina a través de la vida de Facundo Quiroga.

Poder y política en la literatura: introducción

Iniciamos una nueva serie de entregas de “La novela y el mundo” con reflexiones sobre el ejercicio del poder político. Las dictaduras, la democracia, los regímenes absolutistas, las monarquías, los nacionalismos y las distopías son nociones que se han visto reflejadas en la literatura a través de diversos géneros y en distintas épocas.

Antes del siglo XIX, casi todas las expresiones literarias sobre el poder y la política se circunscriben a géneros distintos a la novela. Por ejemplo, Platón, con su esquema de diálogo, establece en su “República” una forma ideal de organización política (ciudad-estado); Maquiavelo en “El príncipe” (1513) introduce la teoría política moderna con la idea de que el gobernante mantenga el poder a toda costa; en muchas de las obras de teatro de Shakespeare siempre hay alguien listo para hacerse al poder cuando falta quien lo sustenta; Thomas Hobbes en “Leviatán” (1651) defiende que los súbditos deleguen sus derechos en el monarca soberano; John Locke en su “Segundo tratado sobre el gobierno civil” (1689) concibe una de las primeras ideas democráticas a través de un pacto entre ciudadanos; Rousseau en “El contrato social” (1762) sella las bases de la Revolución francesa.

Preceptos jurídicos: la culpa, Ernesto Sábato y “El túnel”

El túnel (1948), del argentino Ernesto Sábato (1911-2011), es una novela fundamental en la historia de las letras latinoamericanas, que además adopta las tendencias narratológicas existencialistas y psicológicas vigentes en la Europa del momento. El eje argumental de la novela es la confesión de un crimen, pero en realidad se trata del comportamiento obsesivo de un individuo abatido por la alienación y los vacíos interiores del sujeto moderno. El autor centra la narración en una voz única que confiesa y se autoinculpa.

Preceptos jurídicos: La justicia obliterada en “Matar a un ruiseñor”

Matar a un ruiseñor, de la norteamericana Harper Lee (1926-2016), es considerado un clásico estadounidense. Fue publicado originalmente en 1960, y ganó el Pulitzer en el año siguiente a su publicación. La justicia es el precepto jurídico que atraviesa la novela y que funciona como eje moral de una comunidad. La aplicación de lo legal y lo justo se contamina por prejuicios raciales y, por lo tanto, la justicia pierde la garantía de equidad. La noción de justicia como principio moral se ve obliterada o cegada por construcciones colectivas discriminatorias. Es una novela que denuncia la injusticia a partir de un examen a la eterna distancia entre justicia real y justicia ideal.

El derecho en la literatura a través de “Billy Budd, marinero”

Billy Budd, marinero, esta novela de Herman Melville (1819-1891), publicada en 1924, muchos años después de la muerte del autor, encarna la ambivalencia de los preceptos jurídicos en la literatura, ya que destaca la tensión entre la ética y la legalidad. El núcleo argumental conecta con la fragilidad de la ingenuidad frente a la rigidez de la ley, y, al mismo tiempo, deja ver el enfrentamiento entre lo individual y lo colectivo, que son precisamente las bases de un ordenamiento jurídico que debería abogar por la justicia.

 

Preceptos jurídicos: Eugenia Grandet

Eugenia Grandet es una de las novelas más célebres y conocidas de Honoré de Balzac (1799-1850), y es un ejemplo de la importancia de ciertos preceptos jurídicos en el eje de una trama novelesca, como los testamentos, la costumbre como fuente de ley, los contratos matrimoniales, la quiebra o las leyes hereditarias. Aunque dichos criterios no sean expresamente manifiestos en la trama sociológica que parece regir la novela, sí sirven como principio organizador de la realidad en contra del ideal romántico.

La ruptura del orden: el trauma colectivo - Si esto es un hombre

Si esto es un hombre (“Se questo è un uomo”, 1947), de Primo Levi, no es una novela, es un relato testimonial con estructura narrativa y trama tan próximas a la novela que sobrepasan la ficción misma. La incluyo en esta sección porque, además de su cercanía con la novela, se acomoda con precisión a las obras que dan cuenta del trauma colectivo.

Preceptos jurídicos: la literatura y el derecho

Antes de adentrarme en las columnas de algunas novelas, que a mi juicio representan los preceptos jurídicos universales, como la ley, el debido proceso, la justicia, la culpa o el castigo, me voy a referir a la sempiterna relación entre las letras y el derecho, toda vez que es constante el reflejo de estos temas en todos los géneros literarios. ¿La ley es un mandato que deben cumplir las personas que viven en sociedad? ¿Y si la ley no es justa? ¿Qué es la justicia? ¿Es justa la pena impuesta?… Estos son ejemplos entre miles de preguntas que surgen, generan conflicto y que se encuentran en innumerables obras literarias.

La ruptura del orden: hambre y marginalidad - Vidas secas

El hambre rompe el orden social. Si no se suplen las necesidades básicas, los seres humanos se apartan de las construcciones sociales. Vidas secas, escrita por el brasileño Graciliano Ramos (1892-1953) y publicada en 1938, es una novela corta y esencial en la literatura brasileña. También es un referente de las letras latinoamericanas del siglo XX.

La ruptura del orden: la peste - Los novios de Alejandro Manzoni

 

Los novios, en italiano I promessi sposi, de Alejandro Manzoni (1785-1873), es una de las obras literarias más relevantes en la historia de la literatura italiana. Se publicó entre 1840 y 1842. Desde entonces ocupó un lugar primordial en las letras europeas y se convirtió en una de las novelas fundacionales italianas. La obra podría enmarcarse en diversas categorías dentro de los temas universales, ya que es al mismo tiempo novela histórica, propuesta de ética y moral cristiana, pintura social y costumbrista del siglo XVII lombardo, además de una ratificación del idioma italiano moderno. Desarrolla una trama compleja y variopinta que representa la ruptura del orden en distintos aspectos sociales y políticos. Deja ver su crítica a través de la ironía, el cuestionamiento ético y el análisis psicológico.

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