La cuadra
Gilmer Mesa
Random House, 2017
La novela de Gilmer Mesa es íntima, triste y provocadora. Se desnuda en esta auto ficción para relatar el asesinato de su hermano en los años ochenta, pero también presenta una pintura conmovedora sobre la vida en el barrio Aranjuez en Medellín. Es al mismo tiempo una narración testimonial y una novela que da cuenta de lo que significa la violencia, la pobreza, la influencia del narcotráfico, las construcciones culturales que alteran los valores tradicionales y el macabro camino, sin salida, que tuvieron (y tienen) que vivir jóvenes que crecen en esos ambientes marginales.
Es una narración dolorosa, pero necesaria para entender la historia de Colombia. Fue una época que marcó y que dejó secuelas en todas las esferas sociales. Uno de los temas más aberrantes: las violaciones colectivas a muchachas muy jóvenes; el valor casi nulo de la vida. Muy buena novela, que con razón sigue dando de qué hablar casi diez años después.
Sinopsis de la editorial:
Con una energía y un dolor latentes, como si no hubieran transcurrido veinticinco años desde la muerte de su hermano, el narrador recuerda cómo fue crecer en Aranjuez, su barrio, en la turbulenta Medellín de finales de los años ochenta. Acorralados por la pobreza, el tedio y la desesperanza, los adolescentes de la cuadra no tenían otra alternativa que la violencia: para ser alguien debían empuñar un arma, sin importarles que a la vuelta los esperara, inevitablemente, la muerte.
Desoladora, emotiva, apasionante, esta novela testimonial es más que la historia de unos jóvenes; es, de algún modo, el espejo de una época y de un país.
Lo que dice otro autor:
«En La cuadra, Gilmer Mesa recrea de primera mano la vida de una de las comunas de Medellín en los años ochenta-noventa, desde un ángulo absolutamente nuevo y original: el de un sobreviviente, alguien que estuvo ahí y que, al evocar la muerte de su adorado hermano mayor, transforma ese mundo inquietante, con toda su violencia y a la vez su extraña ternura, en un poderoso espacio literario».
Santiago Gamboa
