Tiempos recios

Tiempos recios

Tiempos recios

Mario Vargas Llosa

Alfaguara, 2019

Calificación 4,8/5

Excelente novela del nobel peruano. A partir de una narración impecable, con ires y venires en el tiempo, el autor relata la historia política de mediados del siglo XX en Guatemala. Utiliza personajes de ficción, a manera de sostén argumental, para dar cuenta del golpe de estado perpetrado por Carlos Castillo Armas con la ayuda de Estados Unidos y del dictador Trujillo en República Dominicana.

Llena de motivos y recursos narrativos que mantienen atento al lector, así como datos históricos que se yuxtaponen en una novela coloquial y pintoresca, presenta temas como: el imperialismo americano; las oligarquías del capitalismo, en especial el caso de la United Fruit Company; la doble moral de la iglesia católica; el manejo de los medios; el círculo vicioso de los dictadores, cualquiera que sea su tendencia política; y, la redención de Arbenz, ya que, a juicio del autor, el haberlo calificado de comunista fue un error histórico de Estados Unidos.

 

Esta entrada tiene un comentario

  1. Juanita Casas

    Tiempos Recios
    Novela histórica sólidamente documentada, basada en hechos ocurridos durante la Guerra Fría, en la que se da a conocer un episodio poco conocido en la historia latinoamericana: el complot internacional que terminó por derrocar al presidente de Guatemala Juan Jacobo Arbenz, un militar retirado que asumió el poder decidido a emprender grandes reformas económicas y sociales por las que fue considerado enemigo de los intereses norteamericanos en su país. Tras llegar a la presidencia, Jacobo Arbenz se propuso impulsar una modernización capitalista, liderando una ambiciosa reforma agraria que mejoraría sustancialmente las condiciones de vida de los campesinos y promoviendo proyectos de infraestructura que liberarían a Guatemala de los monopolios estadounidenses en su territorio. Tal propósito lo convirtió en el blanco de una campaña de desprestigio internacional que lo señaló como amenaza comunista y peligro para la tranquilidad del continente. Por esta razón, el gobierno de Estados Unidos autorizó una invasión mercenaria, ejecutada por la CIA con el patrocinio de la United Fruit Company y el apoyo de los gobiernos dictatoriales de República Dominicana, Nicaragua y Honduras, cuyos gobernantes temían que los suyos y otros países de la región intentaran imitar el ejemplo de Arbenz; la operación obligó al presidente a renunciar a su cargo y en junio de 1954, fue sustituido por una Junta militar que finalmente entregó el poder al coronel Carlos Castillo Armas,
    inaugurando un prologado periodo de terror y dejando un elevado saldo muertos y desaparecidos políticos.

    Es una historia en la que la traición, la intriga, la corrupción, la ambición y la mentira son protagonistas de un juego que no conoce de lealtades; plantea cómo gobiernos y políticos se valen de cualquier recurso para imponer su ideología, preservar sus intereses estratégicos y económicos en las regiones y mantener el poder.
    Es también una prueba del alcance las “fake news”, su poder para manipular la opinión y la magnitud devastadora sus efectos. El libro señala la enorme responsabilidad que los medios de comunicación norteamericanos desempeñaron en este lamentable episodio, prestándose para manipular la opinión de la comunidad internacional y alentar el derrocamiento del gobierno de Arbenz, interfiriendo así con la consolidación de la democracia en esta nación. Más grave aún si se recuerda que el real propósito de las reformas era obligar a las empresas extranjeras a acatar las leyes guatemaltecas, pagar impuestos y cooperar con el desarrollo del país.

    Si bien la novela me gustó mucho, en su intento por respaldar con hechos la trama, el autor recurre a una excesiva cantidad de información, datos históricos y personajes, dificultando el ritmo de la lectura y la comprensión de los hechos.
    El manejo de los tiempos y la combinación de conversaciones con recuerdos me parecen un recurso fascinante que imprime dinamismo y carácter a la narrativa.
    Maravilloso el último capítulo, en el que se presenta una entrevista con Marta Borrero Parra, uno de los personajes centrales de la historia; tanto sus silencios como sus respuestas plagadas de evasivas, despiertan aún mayor interés por profundizar en el tema.
    La novela me permitió aprender historia de Centroamérica y entender un poco mejor el conflicto de Guatemala; quedan duras e importantes lecciones que al parecer, aún no hemos aprendido, en especial aquellas relacionadas con las fake news, que actualmente cobran cada día mayor poder a través de las redes sociales.

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