Hay una tendencia entre algunos lectores de literatura: no leer ficción. A partir de la creencia de que lo que no es basado en hechos reales no es importante, se han descartado grandes obras.

Hay una tendencia entre algunos lectores de literatura: no leer ficción. A partir de la creencia de que lo que no es basado en hechos reales no es importante, se han descartado grandes obras.