Juego de té
Marta Orrantia
Literatura Random House, 2024
A partir de dos tramas que dialogan entre sí en un juego metaliterario en el que autora y narradora se confunden, Marta Orrantia retrata la historia de sus antepasados, entre ellos, Marco Fidel Suárez, y la suya propia en plena pandemia. Un juego de té que no ha sido usado y ha pasado de generación en generación sirven de hilo conductor y puente entre varias generaciones de mujeres. Es una prosa cuidadosa y personal, con personajes bien edificados.
La novela deja ver temas como los efectos de la pandemia, el papel de las mujeres en la historia, la separación de los hijos, la importancia de los objetos familiares, las enfermedades mentales, el poder de la memoria y muchos más.
Sinopsis de la editorial:
Una mujer se rehúsa a recibir una herencia: un elegante juego de té que perteneció a una antepasada y que lleva cinco generaciones sin estrenarse. ¿Qué avatares de la vida de sus dueñas les impidieron usarlo? Esta incógnita lleva a la narradora a sumergirse en las trayectorias de cuatro mujeres olvidadas por la Historia y marcadas por las imposiciones de la época. Dolores, forzada a un matrimonio cuando en realidad quería ser monja; María Antonia, huérfana de madre, llamada a cuidar de sus hermanos y obligada a alejarse de la literatura; Isabel, cuyo universo era más grande que el que le asignaron -ser la esposa de un futuro presidente-; Tona, a merced de los altibajos de su hermano y de la presidencia de su padre, Marco Fidel Suárez. Y, sin embargo, todas ellas resistieron a su manera.
Estas mujeres se convierten en la compañía de nuestra narradora y, junto a la de su perro Piro, la ayudan a atravesar la partida de su hijo y la soledad de una migración que ha emprendido tras su esposo. Así es como entre más perdida se siente de sí misma, más las busca en archivos familiares, cartas y libros para descubrir que las desdichas y las pérdidas de ellas también son suyas, que las heridas familiares han emanado luz y oscuridad generación tras generación, y para, sobre todo, entender cuántas vidas relegadas nos han configurado como país
